La historia de los juegos está muy ligada a la historia del hombre y, de hecho, es una realidad que en todas las culturas se juega. Su carácter universal es un indicativo que nos presenta la necesidad de que, en el ciclo vital de un individuo, siempre está presente el juego. Por ejemplo, se han encontrado juguetes hechos de madera o muñecas hechas de marfil en diferentes yacimientos romanos.