Al recibir un equipo de cómputo realiza una inspección rápida para encontrar fallas a simple vista y desperfectos que pudieran ocasionar el mal funcionamiento. Investiga el problema. Pregunta al cliente que es lo que está fallando y cómo cree que se originó el problema, de esta manera obtendrás un punto de partida para realizar un diagnóstico más preciso, una reparación más rápida, la entrega del equipo en menor tiempo.