Una vez que encuentres fuentes confiables y tengas la información, es momento de que la organices, conocer las formas para organizar la información puede servirte para ordenar los enlaces, archivos o carpetas que se generen en tu búsqueda.
Son datos mínimos para describir un recurso digital, los cuáles responden a las preguntas ¿Quién? ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Un ejemplo sencillo son las fichas bibliográficas de las bibliotecas. La finalidad de los metadatos es encontrar información más fácil y de forma organizada.