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Mostrando las entradas con la etiqueta Cómic europeo

La nouvelle BD

Al inicio de la década de los noventa tal vez afirmar que el mercado franco-belga estaba en crisis fuera un poco exagerado, pero no lo es decir que estaba experimentando muchos cambios. El modelo de prepublicación en revistas para luego recopilar las historias en álbumes tocaba a su fin con el cierre de Tintin y Pilote, que significaba el final de toda una era. Artísticamente, las grandes editoriales habían acabado por estandarizar los diferentes géneros, de modo que la mayoría se ceñía a unas reglas narrativas muy concretas, dentro de sus propios estilos, pero siguiendo el ritmo marcado por la tradición. Ante esta monotonía se va a rebelar el movimiento artístico más importante en la BD desde Los Humanoides Asociados: L’Association.

Bonelli: El rey del funetti italiano

Uno de los países donde antes y mejor caló el tebeo fue Italia, donde lo denominaron fumetti, en alusión a los globos de texto. Durante los años treinta empezaron a aparecer decenas de cómics, en muchos casos en un formato de cuadernillo apaisado, que ofrecían historias dibujadas a imitación de las estadounidenses de aventuras, hombres selváticos o policías. Pero sobre todo se vendían traducciones de comic-books y tiras de prensa estadounidenses. Cuando en 1938, en pleno régimen fascista, se prohíbe la importación de estos productos, las editoriales tienen que afinar mucho para no hundirse tras este duro golpe a sus intereses comerciales. Es el momento de máxima popularidad de Dick Fulmine, una serie creada por Vincenzo Baggioli y Carlos Cossio, protagonizada por un policía que actuaba al margen de la ley. La medida del éxito del personaje nos la da el hecho de que el Ministerio de Cultura Popular del régimen ordenara modificar las características físicas del héroe, que debía ajustarse...

Las revistas infantiles franco – belgas

Mientras las series de aventuras y otros géneros en la prensa y los comic-books se desarrollaban en Estados Unidos, el cómic europeo seguía su propio camino. Tras la irrupción de Tintin y la consolidación de las revistas infantiles y juveniles, el modelo de historieta francobelga se definió por lo que se conoce como la Escuela de Marcinelle, desarrollada en torno a Le Journal de Spirou, editada por Dupuis. A partir de su primer número en 1939, albergó algunas de las series más importantes de la historia del cómic francófono, casi siempre con el humor para todos los públicos como nexo y un estilo basado en la caricatura.

Cómic europeo

El Escorpión. De la autoría de Desberg y Marini, es un cómic de aventuras históricas de capa y espada, en la más pura tradición de ‘Los Tres Mosqueteros’ de Alejandro Dumas. El Escorpión es un aventurero del siglo XVIII que se gana la vida consiguiendo reliquias antiguas y vendiéndolas al mejor postor. Uno de sus viajes le llevará a Roma.